sábado, 27 de diciembre de 2008

Vayaiiina Dentaaata!

No soy un médico impresionable... Pero esta historia es un tanto escalofriante!

Una tarde de domingo, de esas en que la guardia no se mueve para nada, llega una señora de unos 45 años y me pregunta si me puede hacer una consultita ginecológica, porque se hallaba muy angustiada. Si bien esos casos se derivan al consultorio para "el lunes", decidí escucharla, dado lo compungida que estaba.

Me comentó que ya hacía 15 años que había enviudado, guardando el correspondiente luto al finado, habían pasado 12 años.
Una amiga, para aquel entonces, le supo presentar un caballero en una cita, con el cual mantuvo contacto por un mes, tiempo en el cual, decidió que ya era hora de seguir su vida adelante. Una noche, después de romántica cena, le pidió al hombre en cuestión que pasaran la noche juntos. Envueltos en ese calor de llamas de lengua que saborean los cuerpos embebidos en amor, coronaron la noche en un hotel de albergue transitorio de Nueva Córdoba...
Luego de un correcto y apasionado juego previo, desnudos los dos en el lecho que pondría fin a su ascetismo sexual de 12 años, el amante, con su miembro en una erección indiscutible, tras encontrarse con un poco de dificultad para penetrar a su enamorada por los años que habían pasado sin actividad, logra sortear los vestigios de un pasado de abstinencias.
Encontrándose mas a gusto, embiste con fuerza a su querida, dispuesto a entregarse al máximo placer instintivo, pero no es eso con lo finalmente se daría...

El grito que pegó Doctor... -me dijo agarrando con fuerzas su cartera violeta, hundiendo sus uñas en el cuero, con una expresión de horror...- Fue lo mas espeluznante que jamás oí... -mientras sus lágrimas rodaban en sus mejillas- Desgarrador...

Inmediatamente, el pavorido hombre, retiró su miembro con violencia, exclamando con afónica voz nuevamente un inconmensurable dolor. Instantáneamente, un baño de sangre se sucedió y él tenía sus manos asiendo el miembro, y a través de sus dedos, brotaba rutilante líquido y escurría por el suelo... Apresuradamente y como podían, se vistieron, subieron al auto del sangrante y él le pidió que lo llevara a la guardia del Hospital de Urgencias, mientras sollozaba de dolor.
Casi embisten una 4 x 4 en el momento que entreabrió sus manos y dejó al descubierto su miembro cercenado, abierto al medio como esos embutidos que se nos pasan cuando los hervimos y los cortamos al medio con cuchillo, de lado a lado...
Al bajarse del auto, se escuchaba un splash, splash con cada paso que él daba, era toda la sangre que había caído dentro de sus zapatos. Él le gritó que se fuera, que no la quería ver nunca mas y ella... ella no supo nunca mas del mutilado caballero...

Fueron casi 3 años los que debieron pasar para que esta aterrorizada mujer se animara a ir a una consulta de guardia. Ella sabía que albergaba algo monstruoso, algo capaz de arruinar la vida de un hombre de esa manera y pensó, pensó por mucho tiempo si habría tenido que ver con la muerte de su marido, si ella o ese "algo" pudo haber estado relacionado con la trágica partida del difunto... No se decidía a enfrentarse con semejante realidad, y ahí estaba, mirándome desesperada a los ojos, buscando en mi la absolución de sus temores.

Correspondía un exhaustivo examen ginecológico, pero debo admitir que tuve un poco de miedo, el arte y la ciencia médicas no nos preparan para estas circunstancias...
Coloqué el Especulo (adminiculo que permite ver el interior de la cavidad vaginal) y al abrirlo, retrocedí 4 o 5 pasos aterrorizado, volteando la lámpara y la mesa de instrumental! No podía creer lo que veían mis azorados ojos... Era un filoso y puntiagudo gancho, como un anzuelo, apuntando hacia la parte posterior, era, era, era como un diente! Uno de víbora, pero con filo adelante y atrás... Me subió un terebrante escalofrío al pensar lo que le pasó al pobre muchacho...

Luego, mas tranquilo, sumido en el rol de profesional, busqué en la historia que podía haber pasado. Sucede que ella, después de haber muerto su marido, tuvo un dolor en la espalda (el famoso cólico renal) que supo ser provocado por un pequeño cálculo que fue descendiendo hasta llegar a su vejiga, donde quedó por años dando vuelta, mientras iba tomando la forma puntiaguda de diente. Pero, en su misma morfogénesis, esa punta, atravesó la pared de la vejiga y llegó hasta la cavidad vaginal, puliendo y afilándose con otros años mas.

Este hombre, sufrió un tajo impresionante al embestir en primera instancia y luego, como la punta y el sentido del gancho señalaban hacia el fondo de la vagina, como si fuera un anzuelo, cuando se apresuró a retirar el miembro, terminó por desgarrarlo completamente...!

Conservé esta pieza de monstruosa dentadura, como recuerdo permanente de que nunca uno debe intentar demostrar su hombría, sino antes con sutil delicadeza, revisar pormenorizadamente cada cavidad, cada agujerito, cada huequito, cada albergue de nuestro querido amigo...

La Naranja Se Pasea...

Una siesta me llegó un caso de Politraumatismo Cráneo-Encefálico.
Es frecuente verlo en casos de accidentes automovilísticos y precipitaciones de grandes alturas, pero en este caso, la causa? Un tanto peculiar...

Señora -comencé la historia clínica preguntando a la madre- cuénteme un poco porqué este muchacho tiene tantos golpes en la cabeza...

Bueno... -tímidamente, la señora de unos 50 años, comenzó el relato- Mi hijo y mi hija...

Resultó ser, que los hijos, de 15 (el muchacho golpeado) y 16 años (la hermana mayor), aburridos en su casa, se habían puesto a jugar en el departamento céntrico nada mas ni nada menos que con una naranja de ombligo. El pasillo del 10° comunicaba el comedor (donde estaba el joven de casi 2 metros) con el baño (donde se encontraba la actual médica ginecóloga), a través del cual se entretenían los hermanitos arrojando y atrapando la naranja... El problema radicaba en que este pasillo, no sólo comunicaba los sectores antedichos, sino también, los dormitorios.
Repentinamente, su madre, quién me relataba la historia, decidió, quizás signada por este buscapleitos que es el destino, cruzar ese mortífero campo de tiro en busca de alguna nimiedad en el dormitorio de enfrente al suyo, cuando brutalmente fue alcanzada por el proyectil arrojado por el joven masacrado.
Ante los ojos midríaticos de sus hijos, quienes solo fabulaban con tener mágicamente una máquina que los devolviese al pasado, o quizás a otra dimensión, la naranja golpeaba sorpresivamente, en cámara lenta, la cabeza de Susana... Como boxeador que recibe el impacto del knockout, su cabeza leeeeentamente se desplazaba lateralmente, revoleando sus cabellos y arrojando saliva, mientras la naranja, por principio de "acción-reacción" caía de nuevo a los pies del púber, quien no acreditaba la escena que estaba observando...
A decir de él (tiempo después, ya recuperado de la conmoción cerebral producto de los golpes) sintió el verdadero miedo, no ese que te llega cuando te asustan o cuando te quedas solo, encerrado en el cementerio, ni siquiera aquel miedo, de explosivos truenos que irrumpen por las noches en pacífico sueño, era el miedo a la muerte, a la muerte violenta auspiciada por la mano llena de odio... Vió pasar en una mínima fracción de segundo, toda su corta, pero signada de hechos similares, vida.
No llegó a cubrirse el rostro, pues su guardia fue mas lenta que el primero de los ganchos de su madre, el cual lo derribó instantáneamente, sin darle tregua a su equilibrio... Yaciendo en el suelo (me comentaba aun con rostro de extrañeza), lo invadió un fortísimo estado hilarante, que no podía, a pesar de sus esfuerzos, contener de manera alguna. Este ofensivo, contra el orgullo de quien ha sido sorprendido, cuadro de risas de su hijo, no hizo mas que enardecer aun mas a la iracunda madre, la cual no pudo (confesado con cierta vergüenza) contener cada uno de los innumerables golpes que propino al pobre Guille.
Su hermana, atacada por igual demoníaca fuerza de carcajadas, resbaló en el baño y cayó, en su afán de conservar la bipedestación, envuelta en la cortina de la ducha dentro de la bañera, con inútiles intentos de escalar los azulejos para poder pararse y continuar espectando la jocosa golpiza...
Debió, final y tímidamente, intervenir la querida Justina, empleada doméstica de turno, quien esbozó un tenue "Doctora... No le pegué mas, pobre chico..." para que la zurra concluyera.

Atendí las heridas del joven, di contención a la madre desencajada por su ataque de ira, y sedé a la hermana, para q cediera su risa...
Nunca mas tuve un caso así, pero supe que ese muchacho se hizo médico, muchos años después...

Dotor... Ute Ta Seguro????

No siempre un médico se atiene "apretadamente" a las indicaciones de los maestros sobre como tratar una determinada enfermedad. Esto, ha hecho que la ciencia médica avance a lo largo de los milenios que tiene, el empirismo que le dicen, es el acto de experimentar uno mismo nuevas alternativas terapéuticas. No siempre salen como uno quiere, o como uno espera, y a veces los pacientes (pobres cobayos cautivos de la sabiduría galena) sufren los "efectos indeseables" de la experimentación...

Recuerdo una vez en la guardia, cuando mi padre era un inexperto médico, en sus primeros pasos en el mundo de las infecciones urinarias, decidió valerse de un nuevo arsenal para combatirlas...

- Me miró y sentenció: "Las bacterias infectantes de las vías urinarias, modifican el pH de las mismas para generar un ambiente menos hostil. Ellas acidifican ese medio para así poder crecer y reproducirse y para no ser blanco facil de la inmunidad...". Yo levanté mis cejas, bajé mis comisuras labiales e insinué un tenue puchero con mi boca al tiempo q asentía suavemente con mi cabeza. El maestro había hablado...
Luego de acariciar su barbilla con su mano izquierda por unos segundos decidió: "Una buena alternativa sería cambiar ese pH, alcalinizarlo....".

Dotor!!! Me duele la panza!!! -exclamaba Don Anselmo- Sem´ia inflao como globo el vientre!!!
Y mi padre corrió a la sala de espera a donde había mandado al humilde infectado a esperar un poco para ver los resultados.

La terapéutica innovadora, consistía en la administración por boca, de un sello de Bicarbonato (se le llamaba sello, porque era el Bicarbonato apretado como en una pastilla).
Pero... Él, quizás en el frenesí de la búsqueda, no había valorado todas las variables...

Aclaración Cientifica:
Para quienes no recuerden firmemente sus conocimientos de Química, cabe refrescarles algunas propiedades de las partes participantes de este "nuevo tratamiento".
Bicarbonato: Importante álcalis, en este caso, administrado en forma de sello.
Ácido Clorhídrico: Importante ácido q se encuentra en muy buena cantidad en el estomago, destino mas inmediato del Sello De Bicarbonato!!!
Reacción Química: Lo q sucedió dentro de la "panza" de Don Anselmo, el paciente, entre el álcalis y el ácido, con liberación de muchísimo gas.

Dotor!!! Eto que m´ha dao me dan ganas de eruccctaaar!!! -gritaba mientras basculaba su cuello como una gallina q camina mientras trataba de tragar saliva, porque sabía lo que venía...
De repente! Brrrrrrrrruuuuuuuuuuuuuuuppppp! (uno de los erutos mas increíbles de la historia de la humanidad! Llamaron de Río Tercero para saber que fue eso mas estruendoso que la catástrofe de la Fábrica Militar! Y una nube blanca que salía de la boca de Don Anselmo, que parecía el demonio que poseyó a Emily Rose al ser expulsado (solo que en versión blanca), y que inundaba toda la sala de espera...

Entre incohercibles carcajadas, tratamos de dar alivio al pobre viejo q seguía erutando polvo blanco, jajaja!!

No siempre el resultado es positivo desde el punta de vista de la medicina, pero a veces, que gracioso es intentarlo!!!